Mediada la década de los noventa, el fútbol aún no había sucumbido a su conversión total en un megaespectáculo mercantil y planetario, pero Arsenio Iglesias ya se paseaba por allí como un personaje fuera de época. En esos años se fraguaron tendencias que marcarían el futuro, dentro y fuera del césped. El dream team de Johan Cruyff vivía su apogeo, la competencia televisiva comenzaba a derramar un maná de dinero sobre los clubes y estaba al caer la sentencia Bosman, que dejaría irreconocible la faz del fútbol europeo. En medio de ese paisaje, España vivió la improbable historia del Superdépor y su aún más improbable entrenador, Arsenio Iglesias, fallecido este viernes en A Coruña a los 92 años. Un aldeano humilde y descreído, ya en la sesentena, a quien llamaban O Vello (El viejo) tras una vida trotando por banquillos de segunda fila y una discreta carrera como futbolista iniciada en los cincuenta, cuando en España aún se pasaba hambre y los equipos empleaban varios días en cruzar la Península en autobús para jugar sus partidos.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *