Ha comenzado la cuenta atrás en la vida de Lionel Messi en París. El argentino no se presentó este miércoles por la mañana al entrenamiento del PSG y a nadie le sorprendió. La entidad francesa castigó al capitán de la Albiceleste con una suspensión de empleo y sueldo de 15 días después de que el rosarino viajara sin autorización del club a Arabia Saudí, un país y una liga a la que le sobran millones y que suspira por su fútbol. La sanción, en cualquier caso, no es oficial. Aunque fuentes del PSG aclaran a EL PAÍS: “Queremos jugadores comprometidos con el club, con la afición y con París”. La familia Messi, en cambio, prefiere no hacer ningún comentario. Los Messi quieren acabar su periplo en París de la mejor forma posible. Un periplo que ya habían dado por finalizado hace un mes, cuando Jorge, representante y padre del jugador, avisó a Luis Campos, director deportivo del PSG, de que no seguirían. No existe, dicen, proyecto deportivo.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *