El billete de vuelta deberá esperar. El Real Madrid se ganó, tras ir de menos a más y saber competir en un ambiente infernal, respirar hasta el jueves en la Euroliga. <strong>Entre Walter Tavares y un triple final de Nigel Williams-Goss apagaron la primera llama del Stark Arena que todavía tendrá otro capítulo que contar</strong>. Pega con el Madrid, tras salir irregular sabe cómo hacer que sus talentos se ganan otra oportunidad. La tienen. Es la ley del depredador en su competición favorita.

