<strong>El Taty Castellanos se desquitó del todo</strong>. Se sacó de encima el peso de su error en el mano a mano ante <strong>Ter-Stegen</strong> hace pocas semanas en el Spotify Camp Nou, <strong>que le obligó cerrarse las cuentas en redes sociales</strong>. El argentino era <strong>un hombre hundido</strong> pero el trabajo siempre permite recoger los frutos y <strong>ante el Madrid el de Mendoza consiguió rehacerse para levantar la mano</strong> y señalar el cielo con cuatro dedos, <strong>los goles que acababa de derribar al actual campeón de liga y de la Champions League</strong> en un Montilivi que se frotaba los ojos ante el<strong> festival de efectividad de su equipo</strong> para sumar tres puntos que pueden valer la permanencia definitiva en Primera.

