Parece algo muy alejado en el tiempo, pero no hace tanto que <strong>Éder Militao</strong> era objeto de bromas y burlas. Hasta de desprecios que sobrepasaban el límite de la crítica deportiva. El peso de los 50 millones de euros pagados al <strong>Oporto</strong>, una adaptación complicada y el valor de la pareja Ramos-Varane permitieron que al lado del brasileño se colocara la sombra de la sospecha, la de las comparaciones con <strong>Samuel o Woodgate</strong>.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *