En los últimos días <strong>el vergonzoso pisotón de Draymond Green a Domantas Sabonis</strong> durante el partido entre <strong>Kings y Warriors</strong> ha puesto de actualidad las <strong>acciones violentas</strong> que de vez en cuando colocan a la NBA en las portadas y aperturas de informativos. La Liga lleva muchos años intentando <strong>erradicar acciones violentas </strong>y penalizando con dureza este tipo de comportamiento con <strong>expulsiones, faltas técnicas, faltas flagrantes y sanciones económicas</strong>. Pero históricamente <strong>siempre han existido jugadores que han sobrepasado los límites del reglamento</strong> con una agresividad desmedida. Son los jugadores sucios. Y los sigue habiendo.

