Estaba claro que los delanteros del <strong>Real Madrid </strong>no tenían su noche.Tampoco los centrocampistas. Fue un <strong>bombardeo inofensivo</strong> y tuvo que ser un defensa, <strong>Nacho</strong>, quien abriera la lata. Un tiro cruzado que no alcanzó <strong>David Gil</strong>, que hasta ese momento lo había parado todo. Buen tanto del madridista sin duda, siempre al quite cuando el Madrid le necesita. El partido de los blancos en <strong>Cádiz</strong> tiene dos lecturas claras con vistas al duelo ante el Chelsea. La buena, que el equipo está fino de nuevo, juega con soltura y rapidez y todos los jugadores llegan en el mejor momento al tramo decisivo. <strong>La mala, que si el Madrid perdona tanto en Londres lo puede pagar caro.</strong>

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