Se vació Jannik Sinner dos días antes, cuando frenó a Carlos Alcaraz y su depósito se quedó bajo mínimos. La musculatura tiene memoria y de poco le sirvió la jornada de transición, y por si fuera poco tampoco le ayudó el contexto, los 33 grados pegajosos de Miami que terminaron consumiendo la escasa energía que conservaba en la reserva. En resumidas cuentas, lo que se antojaba como un atractivo duelo quedó deslucido por la erosión física del italiano y Daniil Medvedev se coronó, reincidiendo de este modo en su estupendo rendimiento en este primer trimestre de la temporada: 7-5 y 6-3, en 1h 35m. Escasa miga, una sola dirección. Un tenista fundido. Cuarto trofeo del año para el ruso, decimonoveno de su carrera y otra muestra más de que sobre superficie rápida, no es nada sencillo hacerle sombra. Excepto el logro de 2021 en Mallorca, todos sus éxitos se han gestado sobre asfalto.

