<strong>No había cara de decepción en Fernando Alonso, </strong>sino más bien lo contrario, pese a ser sobrepasado por ambos <strong>Mercedes </strong>de forma inesperada en el final de la Q3. Para el ’14’, con rostro sonriente y sin apenas signos de esfuerzo, había un motivo de <strong>satisfacción</strong> por un motivo evidente,<strong> la igualdad general en la calificación del GP de Australia.</strong>

