Solo los que no juegan salen indemnes de las decepciones del Mundial. Es una ley tan vieja como el fútbol. Qatar se cobró varias víctimas en la selección. Luis Enrique abandonó el cargo y le sucedió Luis de la Fuente, seleccionador sub 21 en los últimos años. Aunque provocó sorpresa en algunos sectores de la prensa, la decisión se corresponde con una regla no escrita, pero bastante extendida en España, donde el éxito de las selecciones juveniles concede a sus técnicos una posición de privilegio en la línea sucesoria, como ocurrió con Iñaki Sáez, que ocupó el puesto que dejó Camacho en 2002, y Luis Suárez en 1988, tras el ciclo de Miguel Muñoz.

