Con la retirada de la escena internacional del guardameta Hugo Llorís, Antoine Griezmann se presentó el pasado lunes en las instalaciones de la federación francesa, en Clairefontaine, convencido de que capitanearía a su selección al menos hasta la Eurocopa 2026. Llevaba tiempo ambicionando el brazalete. Se sentía el hombre más próximo al seleccionador galo Didider Deschamps hasta que este le comunicó que el primer caudillo de les bleus sería Kylian Mbappé.

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