Cuando Dania llegó a Lezama, hace más o menos un año, acababa de hacer dieciséis años y era uno de los jugadores más destacados de las categorías inferiores del club ucranio Dnipro. Tras la invasión rusa de Ucrania fue acogido por el Athletic Club, a solicitud de la European Club Association (ECA), en un programa que buscaba que los jugadores jóvenes de los clubes ucranios no perdieran el tren del ciclo formativo por culpa de la guerra. Originario de Zaporiyia, donde sus padres tenían una granja, Dania fue el primero en llegar a la residencia del equipo bilbaíno. Integrado en uno de los equipos juveniles, destacó por su disciplina y buen hacer desde el primer día.

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