Cuando Joselu alcanzó por fin el vestuario de la La Rosaleda el sábado por la noche después de marcar dos goles en cuatro minutos en su debut con España, repartió abrazos, se quitó la camiseta, abrió su taquilla y la depositó ahí arriba hecha una bola. “Esta me la guardo en oro…”, le dice al cámara de la federación que le sigue. A la mañana siguiente, en el entrenamiento antes de volar a Glasgow para jugar este martes contra Escocia (20.45, La1), tenía una idea más precisa de lo que hará: “La voy a poner en un cuadro. La voy a poner en el mejor sitio de casa”, dijo después de haber tenido que atravesar un pasillo de collejas como festejo de su hazaña.

