Quiere Paula Badosa, que aprieta e insiste, no se rinde la catalana. Sin embargo, la realidad dice que hoy día, todavía, su tenis no le alcanza para aproximarse el lugar que ha ido perdiendo desde hace un año, cuando figuraba en el segundo escalón del ranking y se elevaba como una de las más fuertes. Va perdiendo terreno la española y desinflándose, aunque su última intervención, frente a Elena Rybakina sobre el asfalto del Masters de Miami, ofrece indicios esperanzadores. Cedió por 3-6, 7-5 y 6-3, pero al menos estuvo cerca de tumbar a la jugadora más en forma del momento; tan cerca que dispuso de una bola de partido que al final se esfumó. Desperdiciada la ocasión, se consumó otra salida prematura. Continúa la caída.

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