Mario Hezonja jugaba ayer al ajedrez en un pasillo del Olímpic de Badalona. El alero del Real Madrid buscaba el jaque mate en una partida en su teléfono móvil después del entrenamiento del equipo. El tablero de las 64 casillas es una de las pocas distracciones de un jugador que piensa continuamente en el baloncesto. Y que se ha convertido en una de las piezas más peligrosas del conjunto blanco, este sábado (18.30, Movistar) semifinalista de la Copa ante el Unicaja Málaga.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *