Xavi Hernández tiene claro que su cuadrado en la medular no se toca. Por eso, por más que cuando el Barcelona no tiene el balón, sus muchachos se colocan con cuatro defensas, el equipo ataca con un 3-4-3. En la derecha, no hay dudas: el técnico utiliza un delantero. En cambio, en la izquierda apuesta por un defensa. Normalmente es el joven Alejandro Balde (19 años), pero ante el Sevilla le tocó el turno a un veterano que espera, a veces más impaciente, normalmente sin desesperar, como Jordi Alba (34). “Era un partido para dar el último pase. Nos cuesta más, no tenemos tantos. Alba es de los mejores dando el último pase por fuera. Además, tiene un timing perfecto para la llegada. Balde es más de sorprender, dividir, transiciones y generar superioridades en conducción”, comentó Xavi su apuesta por Alba.

