El VAR puede dejar imágenes insólitas y esperpénticas como la que deparó el gol de Correa que daba una victoria al Atlético que finalmente no se dio. Empató el Getafe de penalti en los últimos minutos y retrató el mal partido de los rojiblancos. El traspié le quitó foco al tanto local, celebrado con su autor ya cambiado y sentado en el banquillo. Había marcado Correa tras aprovechar un despeje muerto de David Soria a duro disparo lejano de Lemar. El asistente levantó la bandera y Simeone aprovechó para mandar al banquillo al francés y al argentino. Todo normal hasta que Mateu Lahoz fue avisado por los encargados del videoarbitraje. La concesión final del tanto desembocó en el surrealismo. Simeone y los jugadores del Atlético salieron disparados a celebrar el gol con Correa, ya abrigado junto al resto de los reservas. Morata le hizo salir a saludar, ante el júbilo de una hinchada que había asistido a un partido espeso.

