El fútbol es así de simple y complejo a la vez, primero porque es posible que un equipo que suma ocho derrotas consecutivas que está inmerso en una crisis de resultados y que ha vivido en los puestos de descenso durante toda la temporada, es capaz de vencer a un líder fiable; y segundo porque un gol marcado con la cabeza, pone una competición como la Premier League patas arriba.

