El Club Universidad, conocido como los Pumas, no tardó en desmarcarse de Dani Alves, en prisión provisional sin fianza, acusado de violar a una mujer el pasado diciembre en una discoteca de Barcelona. Horas después de su arresto, el 20 de enero, la entidad mexicana rescindió el contrato del futbolista. Ahora fue un paso más allá. Pumas pidió una indemnización al futbolista, de 39 años, de cinco millones de dólares por romper una cláusula de ética y comportamiento, según publicó el portal brasileño UOL. Esta condición en el contrato, según pudo saber este diario, se aplica en todos los vínculos de todos los jugadores del club y penalizan la implicación en casos de dopaje, “en cualquier escándalo que se haga público” o en “cualquier acto que se considere delito en la legislación del país donde se haya producido”.

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