Al deporte venimos a sufrir. Únicamente permanece en él quien sabe hacerlo. El éxito de cada entrenamiento depende de tu voluntad para salir vacío. Dar el máximo implica pasarlo mal, aceptar un agobio mental y psicológico. Ser consciente de que el dolor va a llegar y que, cuando así sea, debes aceptarlo como un fiel compañero. El deporte tiene un lado cruel. En la competición nada te va a regalar nada, los rivales van a morir por lo que tú deseas, así que más vale olvidarse de caminos cómodos.

