<strong>Ganó el Madrid no porque fuera mejor, sino porque tiene mejores futbolistas</strong>. Parece lo mismo pero no lo es. El Athletic se vació, ofreció el recital de empuje y de vigor que demanda La Catedral ante visitantes de tanto lustre como el campeón de Europa. Pero <strong>enfrente se encontró con un rival que sabía bien a dónde venía y que fue capaz de equipararse a los leones en intensidad y esfuerzo. Es entonces, igualadas las fuerzas, cuando la calidad es la que marca la diferencia</strong>. Y el Madrid tiene más que los de Ernesto Valverde. Así de simple. Dos golazos de Benzema y de Kroos dictaron sentencia. Demasiado castigo para los rojiblancos, cuyo asedio durante la segunda mitad al área de Courtois no encontró premio.

