Cristiano se fue a casa tras su debut aquí en Riad (Arabia Saudí) con una sensación, seguramente, agridulce: su equipo, el Al Nassr, nuevo líder de la Liga saudí, venció 1-0 (Talisca), pero el ya capitán del Al Nassr no pudo celebrarlo con un gol como le hubiera gustado a él, a toda su familia, que lo venia desde un palco, y a los apasionados hinchas que abarrotaron el Mrsool Stadium de Riad (22.862, lleno). Un ambientazo con final medio feliz sólo. Todos esperaban (esperábamos) el golito de Cris.

