¿Tengo lo necesario para conseguirlo? ¿Estaré a la altura de un torneo así? ¿No será un reto demasiado ambicioso? Las preguntas retumban tu cabeza al llegar a un Grand Slam, los torneos más prestigiosos del tenis profesional. Son citas que hemos soñado desde pequeños, eventos que marcan la historia del deporte y formar parte de ellos desordena el interior de cualquier atleta. Solamente los mejores consiguen disputarlos y, de esos, apenas los más fuertes tienen el privilegio de levantarlos.

