Como cada partido desde que en noviembre Joao Félix comunicara en la planta noble del Metropolitano que no aguantaba más a Simeone y que quería irse, el portugués jugaba su particular encuentro en el que poder revalorizarse, convencer a Manchester United y Arsenal de que aflojen los cuartos y de paso demostrar al mundo, más aún con el foco del Barcelona, que El Cholo está equivocado con él. Sin embargo, sus 73 minutos no han hecho más que complicar a Jorge Mendes y al Atlético la operación salida. A ver qué argumentos pone sobre la mesa el representante, a ver cómo se hace fuerte el club rojiblanco después de que apenas hubiera señales suyas sobre el verde…

