En tiempos de zozobra, la cantera siempre es un elemento de agitación de la competencia interna. Con esa intención, Diego Pablo Simeone tiró de Pablo Barrios (Madrid, 19 años) semanas antes de la llegada del parón mundialista. Fuera de Europa, y con la Liga medio perdida, Simeone decidió subir al primer equipo al canterano de la Academia del Atlético que estaba en boca de todos. Un interior con panorama, trabajo y buen pie para pasar y definir. “Ojo, que este va a llegar”, le auguró Fernando Torres a un dirigente del Atlético que fue a felicitar al chaval un día después de que Barrios ofreciera una exhibición en Valdebebas con el juvenil rojiblanco en la Youth League. “Es diferente”, suele decir Torres como garante de la esperanzadora carrera que se le augura al que fuera su pupilo en el juvenil. Los dos goles que marcó aquella tarde en la que fue su casa no solo supusieron la revancha personal del chico. Simeone inició una cuenta atrás para darle la alternativa que se aceleró con la crisis de resultados que padeció su equipo entre octubre y noviembre.

