El <strong>VAR</strong> es una <strong>bestia </strong>que se está llevando por delante el fútbol y a los propios árbitros, que lo hacían mucho mejor cuando estaban solos. Ahora van de disparate en disparate con el agravante de que pueden ver las jugadas por televisión. Las repeticiones les han vuelto completamente locos. A todos. A los que están en el césped, a los que están frente a la pantalla y a los que se encargan de elaborar un protocolo que no entienden ni ellos. Ni <strong>mi tío Joaquín de 95 años</strong>, que lleva viendo fútbol desde la posguerra, ni nadie que aprecie este deporte merece ver lo que están pasando en España.

