La final del Mundial disputada hace cinco días aún sigue coleando. En Argentina, pasión desbordada, mientras que en Francia critican la actuación del árbitro polaco, <strong>Szymon Marciniak</strong>. Desde el país vecino afirman que el colegiado debió anular el tanto de Messi porque los jugadores suplentes argentinos invadieron el terreno de juego.

