De un partido tremendo, bronco y angustioso para todos salió la Argentina de Messi rumbo a la semifinal contra Croacia. Lo hizo justo después de que Brasil, su rival más clásico, se fuera de Qatar por la gatera. Eso sí, Argentina estuvo en vilo hasta el final. ¡Y qué final! Países Bajos, equipo tibio hasta entonces, le igualó un 0-2 en el último pestañeo del partido. Werghorst, que apenas salía en los cromos holandeses, hizo los dos milagros. Con la nuez anudada, Argentina, colgada de Dibu Martínez, que paró dos penaltis en la rueda, superó a un rival al que el cuajo le llegó tarde. Como en Brasil 2014, Argentina condenó a Holanda en los penaltis.

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