Aunque el partido entre Argentina y Países Bajos de este viernes por los cuartos de final de Qatar 2022 será el primer enfrentamiento bajo la nueva denominación del país europeo, la Albiceleste y la vieja Holanda jugaron cinco veces en Mundiales, cuatro de ellos en fases decisivas, ninguno más trascendente que la final de Argentina 1978 que le dio a los locales su primer título. Sin embargo, en esa Copa del Mundo jugada a la sombra de la dictadura de Jorge Rafael Videla, los holandeses le hicieron a la Argentina un aporte mucho más trascendente que cualquier rivalidad deportiva. Fuera del campo de juego, los periodistas neerlandeses enviados a Buenos Aires dieron a conocer al mundo la lucha que las Madres y Abuelas de la Plaza de Mayo, hasta entonces invisibilizadas en su país, realizaban en búsqueda de sus hijos y nietos desaparecidos. También un futbolista holandés, Wim Rijsbergen, visitó la Plaza de Mayo; Holanda fue una de las dos únicas selecciones –junto a Suecia- que permitió que alguno de sus jugadores se acercasen a las mujeres convertidas en un símbolo de los derechos humanos.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *