Luis Suárez está hundido. El delantero uruguayo se marcha de su cuarto Mundial mucho antes de lo que creía y lo hace desolado. «<strong>Siento tristeza y desilusión</strong>. Mi hijo se va con la imagen de esa tristeza, para un padre es difícil, pero toca afrontar la situación que toca», declaró en <strong>TeleDoce</strong> después del partido.

