El estadio de Jor es un homenaje a la jaima. La tienda de los nómadas del desierto se representa con una cubierta ondulante de teflón estampado con rayas de diseño beduino. Los futbolistas en el campo también son nómadas, de lo contrario el torneo que se celebra en Qatar sería futbolín. Los 100×50 metros de superficie de hierba son el símbolo del territorio en disputa. El primero que ve al enemigo goza de una ventaja. Para agredir o para protegerse. De eso se trata cuando dos equipos como Alemania y España comienzan a jugar: de que cada uno de los 22 jugadores detecte el peligro. Como no hay un hombre con más ojo que Busquets en todo el Mundial, lo primero que hizo el capitán español fue asegurarse de que Jamal Musiala permaneciera bajo su vigilancia estrecha.

