De las tres medallas logradas por ajedrecistas españoles en 24 horas, la de Txelu Fernández es la más significativa y meritoria. El vizcaíno, de 68 años, residente en Tenerife desde 1982, culmina una vida dedicada al ajedrez como subcampeón del mundo de mayores de 65 en Assisi (Italia) cinco meses después de perder a uno de sus dos hijos. Su biografía es un ejemplo de tenacidad para convertir una pasión en profesión.

