Dan Bigham tiene un comercio online en cuyo solo nombre (WattShop, tienda de vatios) se resume el récord de la hora. Más que vender vatios para los motores de los mejores ciclistas, dueños de magníficos organismos que asombran a los fisiólogos, la tienda vende componentes para bicicletas, platos, bielas, ruedas, cadenas, manillares, materiales que ofrecen tan poca resistencia al aire que el propio ciclista acelera en su avance, tan aerodinámicos que permiten que para alcanzar velocidades tremendas no sea necesario poseer una central nuclear en las piernas. Sobre su Espada, maravilla tecnológica de Pinarello en su época, el quizás mejor contrarrelojista de todos los tiempos, Miguel Indurain, según cálculos de su fisiólogo, Sabino Padilla, precisó de una media de 550 vatios para dejar el récord de la hora en 53,040 kilómetros en agosto de 1994.

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