39 tiros del Madrid, 26 saques de esquina, 10 paradas de Leo Román, Courtois al remate en el área contraria, Jesús Vallejo al ataque y Jacobo Ramón de palomero en el minuto 95. El ataque encabezado por el pichichi Kylian Mbappé (28 tantos frente a los 25 de Lewandowski, que tiene un partido menos) necesitó todo esto para derrotar al Mallorca y aplazar el alirón cantado del Barcelona. “Esta noche fue sorprendente. Con un montón de bajas [12], hicimos un esfuerzo extraordinario. Si hubiéramos hecho esto en todos los partidos, se podía haber hecho una temporada mejor”, confesó Carlo Ancelotti, muy agradecido con el empuje de su equipo en un momento en que el riesgo de dejarse llevar era evidente.

