Yulimar Rojas, un acto de superación en estado puro
Fuente: El País Original en elpais.com
Desde su inclusión en los primeros Juegos Olímpicos modernos, celebrados en Atenas en 1896, el triple salto ha sido una de las disciplinas más singulares del atletismo. A medio camino entre la potencia y la precisión, esta prueba ofrece una de las imágenes más estéticas del deporte cuando se ejecuta con maestría: tres impulsos que, como notas musicales sostenidas, hacen parecer que el atleta desafía las leyes de la gravedad.