Y el gol de Osimhen eclipsó a Iñigo Martínez
Fuente: El País Original en elpais.com
Estigmatizada y siempre a la búsqueda de un jugador al que señalar, la culpa tiene mala prensa en el fútbol. Iñigo Martínez no se libró de esa vieja receta judeocristiana deseosa de encontrar un responsable, sobre todo en las malas. En la noche en que el Barcelona regresaba a los octavos de final de la Champions después de tres temporadas, los muchachos de Xavi jugaron un buen partido en Nápoles. “Uno de los mejores de la temporada”, celebraban desde el cuerpo técnico. Sin embargo, el Barça solo cosechó un punto. Y las miradas cayeron sobre Iñigo Martínez, tan astuto para adelantar al equipo en la jugada que terminó en el gol de Lewandowski como ingenuo para dejarse ganar la posición por Osimhen en el empate del Nápoles.