Victoria incruenta de la afición alemana
Fuente: El País Original en elpais.com
La revuelta de las aficiones alemanas de que di cuenta aquí la semana pasada ha alcanzado su objetivo: la DFL descarta la entrada de CVC como socio. Al aficionado alemán le espanta el capital extranjero, no quiere ver a la Bundesliga como está la Premier, en manos extrañas. Sus clubes, de hecho, están protegidos por la norma “50+1″, que impide el control mayoritario de cualquier socio externo. El aficionado se cansa de ser tratado como un mero cliente sin más derechos que pagar, ver, oír y callar. No ha sido este su primer éxito colectivo. La fallida Superliga no la pararon ni las amenazas de la UEFA ni Boris Johnson, sino las aficiones británicas con su reacción inmediata. Y hablo de las aficiones de los propios equipos invitados a ella, el Big Six, todos controlados por capital exterior.