"Vamos perdiendo en el Mundial 2030"
Fuente: Marca Original en marca.com
<strong>Han pasado seis meses ya del bochornoso episodio durante la final del Mundial femenino</strong> en el que Luis Rubiales arrastró por los suelos la imagen del fútbol español desde el palco evidenciando que le venía grande ese cargo. También se demostró que ni los que le eligieron ni quienes desde el Gobierno permitieron sus desmanes estuvieron especialmente afortunados. Pero <strong>así está montado desde hace décadas este trasnochado y opaco sistema tan característico del mundo federativo en el deporte español que se rige por el clientelismo.</strong> Y no hay el más mínimo interés en desmontarlo porque son muchos los que viven muy bien a su costa. A raíz de aquella enorme crisis reputacional donde quedó patente la ineficacia de la nueva Ley del Deporte recién revisada <strong>hubo un momento fugaz en el que pareció que el Gobierno, a través del CSD, aprovecharía para remodelar este sistema de elección de presidente más propio del feudalismo que del siglo XXI. Fue un espejismo.</strong>