Una jugada peligrosa para el corazón
Fuente: El País Original en elpais.com
Pensar fuera de la caja, de los límites de la ortodoxia y los principios convencionales, puede ser un indicio de genialidad, aunque sólo sea momentánea. Los genios permanentes piensan mucho fuera de la caja; tanto, que corren el riesgo de atravesar la delgada línea que separa la genialidad de lo que llamamos locura. Pero todos podemos tener un ramalazo de genialidad en un momento concreto.