El terremoto Cristiano sigue teniendo réplicas. Su sorpresiva marcha, a media tarde del miércoles, de la concentración de Portugal tras escuchar a su seleccionador decir en rueda de prensa, que «en este equipo, yo estoy al mando» y desvelar su plan de suplencias para el mito luso sigue haciendo ruido y dejando detalles sorprendentes.

