"Un minuto de silencio por esas crónicas..."
Fuente: Marca Original en marca.com
Imaginen ser cocinero y, a punto de emplatar y servir una lubina a la sal,<strong> los comensales cambian de opinión y le piden un arroz con bogavante</strong>. O ser pintor y cuando <strong>sólo queda un último brochazo para acabar una vivienda</strong>, el dueño dice que en vez de mate quiere todas las paredes satinadas. O que al ir a entregar el examen de Historia, el profesor cambie la pregunta y el tema ya no sean los romanos sino los griegos.