En las inmediaciones de la estación alemana Neumayer III, en una plataforma de hielo, ocurrió un incidente inesperado el pasado mes de enero. Allí se colocaron siete contenedores, a unos cientos de metros de la costa, mientras un barco llegaba para retirarlos y llevarse así los residuos. Sin embargo, el iceberg de 500 metros sobre los que descansaban ha acabado cambiando todos los planes.

