Un gol de Bernardo Silva pone al City en la final de la Copa de Inglaterra
Fuente: El País Original en elpais.com
El abrazo que reservó Guardiola a Bernardo Silva al acabar la semifinal de la Copa de Inglaterra en Wembley, este sábado, fue como el abrazo que se dan dos náufragos después de tocar tierra al cabo de una espantosa travesía por el medio del océano. Estaban salvados. Vivos después de nadar por un remolino que por poco se los traga. El gol del triunfo, el que les daba el pase a la final tras un partido desmadejado contra el Chelsea, lo había hecho Bernardo. Compensación cósmica al horripilante penalti que lanzó a las manos de Lunin en la tanda fatídica que los había precipitado a la eliminación de la Champions.