Ni en las peores pesadillas de un madridista se anticipó un final de partido como el que se vivió anoche en el Martínez Valero. El equipo de José Mourinho, que protagonizó una vibrante puesta en escena, se dejó ir en el segundo tiempo hasta ver esfumarse una ventaja de dos goles que hubiera sido una losa a mediados del mes de septiembre. El Barça recibe hoy al Racing y tampoco entra en los planes nada que no sea una victoria culé, con el equipo de Hansi Flick lanzado en este arranque de curso.