Toda la presión para Remco Evenepoel en la contrarreloj de Valladolid
Fuente: El País Original en elpais.com
Cuando hace 40 años por esa misma carretera Bernard Hinault ganó la contrarreloj con 10s de ventaja sobre Julián Gorospe, de amarillo, el hotel que comparten el Movistar y el Jumbo en la prolongación del paseo Zorrilla era una huerta y al lado había pinares y no un centro comercial y viviendas adosadas, Greg LeMond y Laurent Fignon eran unos chavales que debutaban en una gran vuelta y ni habían nacido aún los ingenieros que crearon las ruedas Reserve, llantas de carbono devoradoras de las turbulencias por otras generadas, que los mecánicos del equipo de Roglic y Vingegaard miman con la reverencia religiosa con las que los grandes bodegueros tratan sus mejores vinos. Son las ruedas, las bicis, el arma clave de un ciclista en una contrarreloj tan llana como la que en 25,8 kilómetros por Valladolid, Pisuerga arriba, Pisuerga abajo por el paseo Zorrilla, y un poco Pisuerga de lado a lado para subir un repecho de un kilómetro hacia el estadio, marcará el comienzo de la Vuelta verdadera, la del fin de los juegos florales, de los fuegos artificiales de los repechos y las montañitas en las que se exhibieron los Jumbos con más ripios fáciles que poesía dura. Comienza lo serio. Comienza la presión para Remco Evenepoel.