Tadej Pogacar decide hasta en las llegadas masivas del Giro
Fuente: El País Original en elpais.com
Después de 214 kilómetros en las sinuosas carreteras que bajan hacia el sur, se desvían hacia las aguas azul turquesa del Tirreno, bordean la costa, con el Vesubio siempre majestuoso y amenazante en el horizonte, ascienden y descienden colinas de casas bajas, piscinas muchas de ellas sin licencia y pinos mediterráneos. Tras el trasiego habitual del pelotón, las fugas, las cazas, las aventuras sin esperanza, la chispa de Alaphilippe, la moral a prueba de bombas de Maestri, el oportunismo de Narváez; detrás de todo eso siempre está Tadej Pogacar, el líder omnipresente, que toma el rol que más le apetece. Está el ciclista dominador, el implacable, el resolutivo, pero también está el compañero. Y en ese papel, Pogacar volvió a decidir lo que iba a pasar al final.