Simeone, en su guarida de San Siro
Fuente: El País Original en elpais.com
Por la huella que dejó en los dos años (1997-99) que vistió su camiseta, por las veces que se ha dicho, incluida su hermana y representante Natalia, que tarde o temprano entrenará al Inter de Milán, y por lo que hay en juego, el partido de ida de los octavos de final de la Champions tiene una doble carga para Diego Pablo Simeone. Será todo un examen desde su condición de entrenador. El Inter de Simone Inzaghi, actual subcampeón del torneo, gobierna la Serie A con un fútbol sólido, rápido y vertical que amenaza seriamente la continuidad de los rojiblancos en la competición. Desde su condición de exjugador vivirá un volcán emocional. Simeone fue idolatrado en San Siro. “En solo dos años conquistó a la afición del Inter porque era un jugador de carácter, guerrero, con mucho corazón y muy apasionado. Al principio le pitaban porque no jugaba bien, el calcio era diferente al fútbol español, pero él era inteligente y terminó por adaptarse. Fue un centrocampista espectacular en el trabajo que hacía para el equipo y también por los goles que marcaba”, recuerda el legendario defensa Giuseppe Bergomi, campeón del mundo con Italia en España 82 y uno de los capitanes de aquel equipo. “Fueron los dos mejores años de mi carrera, guardo un bello recuerdo de mis compañeros y de la gente. Me han querido un montón y yo siempre di lo máximo. Siempre hay algo que sientes por dentro cuando llegas a un lugar en el que quieres a mucha gente”, se sinceró este lunes Simeone