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“Si mi hijo me pide una camiseta del rival, se la compro. No hay que fomentar el odio”

Fuente: El País Original en elpais.com

La chispa se encendió en el antiguo campo de Atocha, donde la Real Sociedad consiguió los títulos de liga de 1981 y 1982, una Supercopa de España y la Copa del Rey de 1987. Mientras esos trofeos se sucedían, Jagoba Arrasate (Berriatua, Bizkaia, 1978) era un niño que disfrutaba del fútbol playero –la diferencia con el fútbol playa es que los rivales son las mareas– en un club de Deva (Gipuzkoa) y de las visitas al estadio de sus amores para ver las paradas de Arconada, los regates de López Ufarte y la jerarquía de Bakero, entre otros jugadores que protagonizaron la etapa más exitosa de la historia realista. Ir a Atocha dependía de que le tocara plaza en un sorteo que se hacía entre los compañeros del equipo de fútbol playero. “Te puedes imaginar la ilusión de un niño de siete años esperando cada 15 días a ver si me tocaba a mí”, le cuenta el entrenador del RCD Mallorca al periodista de DAZN Rafa Escrig (Castellón, Comunidad Valenciana, 1992) durante la charla en este episodio del videopódcast LALIGA VS.