Selección femenina: no es una transición, es una revolución
Fuente: El País Original en elpais.com
La federación se equivoca si pretende funcionar como si nada pasara después de la inhabilitación de Rubiales. Nadie entendería su paralización porque hay asuntos que exigen una operatividad administrativa y deportiva con independencia de que esté o no el presidente como son los partidos de clasificación para la Eurocopa. Ocurre que despachar no tiene nada que ver con gobernar y los actuales gestores parecen tan a gusto en sus cargos y conformes con el proceder contradictorio y clientelista de su asamblea que tiran millas después de entender que la presión disminuirá sin Rubiales y también sin su aliado Vilda. No se trata sin embargo de una cuestión solamente de personalismos y muy suya sino que se ha convertido en colectiva y de máximo interés social y político por la trascendencia del campeonato mundial alcanzado por la selección femenina y por la apropiación del título hecha por Rubiales.