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Salma Paralluelo, la Correcaminos de España en el Mundial

Fuente: El País Original en elpais.com

Bip-bip, canturreaba y se mofaba el Correcaminos de los Looney Tunes a cada ocasión que se libraba de los malévolos y hambrientos planes del Coyote, que cada dos por tres se caía por el acantilado o era aplastado por un yunque, siempre descompuesto porque no podía echar el lazo a su némesis. Algo similar ocurrió en el duelo inaugural de España en el Mundial ante Costa Rica (3-0), pues Salma Paralluelo (Zaragoza; 19 años) resultó ser una bala por el carril izquierdo a la que nadie podía echarle el lazo, una sprinter con pie, quiebro, centro y disparo. “Estoy contenta por el juego del equipo y también porque me he visto bien, pero me queda la espina de no haber marcado”, resolvió desde la zona mixta del estadio Regional de Wellington, donde hacía tanto frío que, por ejemplo, su compañera Jenni Hermoso tenía los labios morados y el tembleque como saludo. Pero todas, eso sí, sonreían de oreja a oreja porque el plan, como diría Hannibal Smith en el Equipo A, había salido bien.

La delantera estadounidense Sophia Smith no tiene fin

“Eres la siguiente”, reta Sophia Smith, delantera norteamericana de 22 años, en un anuncio reciente de Nike en el que se le aparece a una rival de todas las formas posibles mientras va en autobús al estadio. Lo hace en una valla publicitaria, en el móvil, en el vestuario... “Encantada de vencerte”, remata el eslogan. Y no le falta razón porque la futbolista ha firmado una temporada de ensueño con Portland Thorns en la NWSL, mejor jugadora del campeonato y del partido por el título, escogida a Jugadora del Año por la federación estadounidense —se convirtió en la más joven en lograrlo desde Mia Hamm en 1994— tras anotar 11 goles con la selección. Frente a Vietnam (3-0), Smith repitió la historia.

Antes del cuarto de hora ya había marcado el primer tanto tras un pase de Alex Morgan, que después erró un penalti. Pero la cosa no se quedó ahí, toda vez que marcó un segundo antes del entreacto y regaló el tercero a Horan. Dos dianas y una asistencia, el mejor debut de una estadounidense en un Mundial, y eso es mucho decir porque el equipo se ha llevado cuatro de los ocho disputados. Pero Sophia, con el 11 a la espalda, ya lo había advertido antes de viajar al Mundial: “Desde el primer día soy una ganadora. Tengo que ganar”. De momento, no falla.

La que tampoco erró el tiro fue Japón, que arrasó a una ramplona y desestructurada Zambia (0-4) en el otro duelo del grupo de España.